
El baklava, baklawa o baclava (del árabe, baqlawa), es un pastel elaborado con una pasta de nueces trituradas, distribuida en la pasta filo (philo) y bañado en almíbar o jarabe de miel, existiendo variedades que incorporan pistachos, semillas de sésamo, amapola u otros granos. Puede encontrarse, con diferentes nombres, en la gastronomía de Oriente Medio, del Subcontinente Indio y de los Balcanes
Para mi receta de Baklava vamos a necesitar.
Ingredientes: (para 4 personas)
Miel:
- 1,1/4 de azúcar
- ½ taza de agua
- 1 cucharada de jugo de limón
- 1 rama de canela
- 2 clavos enteros
- 1 cucharada de agua de azahar
Armado:
- 250grs de nueces y almendras picada gruesas
- 3 cucharadas de azúcar
- 1 cucharada de canela molida
- 200grs de mantequilla
- 30 hojas de pasta philo
Cómo se elabora:
Miel:
Mezclar en una olla mediana el azúcar, el agua, jugo de limón, cáscara de limón, canela y clavos y llevar a hervir, moviendo hasta que se disuelva el azúcar.
Bajar la temperatura y continuar hasta que la miel espese, alrededor de 10 minutos. Sacar del fuego y retirar la cáscara de limón, canela y clavo de olor. Agregar el agua de azahar o rosas y dejar enfriar.
Armado:
Mezclar en un bol las nueces molidas, azúcar y canela en polvo.
Precalentar el horno a (180 °C). Pincelar con la mantequilla derretida en el fondo y costados de un molde para horno 30 x 37 x 7.5 cm.
Colocar las hojas de philo una por una, pincelando cada una con mantequilla antes de colocar la siguiente.
Colocar alrededor de 8 hojas philo, espolvorear un tercio de las mezcla de nueces con azúcar. Colocar 6 a 8 hojas más siguiendo el mismo procedimiento.
Espolvorear la mitad de las nueces restantes. Repetir las hojas, cubrir con el resto de nueces y terminar con 6 a 8 hojas philo, siempre con mantequilla entre las hojas. Pincelar la hoja de arriba generosamente con mantequilla. Llevar al refrigerador durante 30 minutos.
Con un cuchillo, cortar la Baklava en 25 a 30 rombos.
Hornear durante 30 minutos y luego reducir el horno a (150 °C) y hornear de 15 a 20 minutos más, o hasta que estén doradas.
Retirar del horno e inmediatamente rociar la baklava con la miel caliente. Dejar enfriar y servir
Mi truco:
Si queremos evitar el exceso de azúcar podemos napar el baklava al final con una sala de yogurt o queso crema.
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Animarse y ¡Bon Appétit!
Por Javier Carnero






















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